martes, 21 de octubre de 2014

El olvido se equivoca


Imagen extraída de Twitter

Se empeñaron en ensañarme a olvidar, así que solo tuve la opción de recordarlo todo, hasta lo que mata poco a poco y nos obliga a crecer. Aprendí, entonces, que no hay trenes al país de Nunca Jamás.


domingo, 19 de octubre de 2014

Día contra el cáncer de mama. ¿De qué sirve?

Fotografía extraída de Google Imágenes

No creo en "los día de". No me gustan. Es más, me causan una cierta indiferencia. Hoy, se conmemora el día contra el cáncer de mama, por eso se organizan diferentes actos con el fin de concienciar a la población sobre esta enfermedad. Mientras veía la noticia en el telediario, no he podido parar de preguntarme si todo esto sirve de algo. Quizá, soy una inconsciente, o simplemente una ignorante, no dudo de ambos adjetivos en mi caso, y más si me paro a pensar en que mi abuela y mi tía murieron por culpa de esta enfermedad, o en que dos de mis primas acaban de superarlo, de ahí que tenga un elevado porcentaje de sufrirla.

Mientras escribo estas líneas, sigo preguntándome para qué sirve este día si los recortes en investigación no permiten investigar esta y otras enfermedades como es debido; si se desmantelan hospitales públicos; si a los enfermos (también hay hombres que padecen cáncer de mama, no lo olvidemos) que se encuentran en el paro apenas reciben ayudas y hasta les quitan la tarjeta sanitaria; si a los que sufren la enfermedad los mandan a trabajar, pese a no estar en condiciones para ello, con la amenaza de despedirlos; o si se utiliza la publicidad para que compremos unas compresas y no otras porque nos aseguran que una mínima parte de lo que paguemos irá para la investigación del cáncer de mama.

Me pregunto cuándo dejará de doler tanto ver un telediario, cuándo podremos decirle a estos enfermos que ya no hace falta que marquen un día en el calendario porque algunos políticos han entendido, por fin, que el dinero que roban de las arcas públicas sirve para salvar vidas y que la economía que funciona, realmente, no es la del ladrillo, sino la de la investigación. Me pregunto tantas cosas que mi propia ignorancia duele, como duele cerrar los ojos y recordar el rostro de aquella abuela que el cáncer de mama me privó conocer.

domingo, 12 de octubre de 2014

Errores

Hace algunos años, no muchos, un desconocido me dijo en el tren que tenía los ojos tristes. Durante el viaje en tren de hoy, nadie me lo ha dicho, aunque he cometido los mismos errores que entonces.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Cadenas



A veces, sin querer, rompes las cadenas y, de repente, respiras. Sin embargo, el inspirar esa libertad efímera duele y te quedas sin aliento a los pocos segundos de su encuentro. Entonces, es cuando entiendes al niño que llora porque su globo ha volado tan alto, que es inalcanzable para cualquiera.


domingo, 31 de agosto de 2014

Al fondo, a la izquierda

Fotografía extraída de Google Imágenes
"Soy terriblemente feliz en mi infierno, y escribo. Vivo y escribo amenazado por ese paralaje verdadero, por ese estar siempre un poco más a la izquierda o más al fondo del lugar donde se debería estar para que todo cuajara satisfactoriamente en un día más de vida sin conflictos". 

Julio Cortázar

martes, 26 de agosto de 2014

lunes, 18 de agosto de 2014

Se dice fusilamiento

Fotografía extraída de Google Imágenes
Triste aniversario el de hoy. Hoy se cumplen 78 años sin Federico García Lorca. Él bien sabía de la importancia de las palabras, del lenguaje. Hoy, son muchos los que se niegan a llamar asesinato a su fusilamiento. A lo largo del día, hemos podido leer varios eufemismos, a cual de ellos más ridículo. Menos mal que tenemos memoria para recordar aquella atrocidad, como las miles que se cometieron durante la guerra y la dictadura franquista. Menos mal, repito, que tenemos memoria para recordar algunos de sus versos y así disfrutar del lujo que supone pasear por Granada y recitarlos en voz alta.


DESEO

Solo tu corazón caliente,
y nada más.

Mi paraíso un campo
sin ruiseñor
ni liras,
con un río discreto
y una fuentecilla.

Sin la espuela del viento
sobre la fronda,
ni la estrella que quiere
ser hoja.

Una enorme luz
que fuera
luciérnaga
de otra,
en un campo
de miradas rotas.

Un reposo claro
y allí nuestros besos,
lunares sonoros
del eco,
se abrirían muy lejos.

Y tu corazón caliente,
nada más.