domingo, 17 de mayo de 2015

domingo, 10 de mayo de 2015

Esas pequeñas cosas

Quizá sea absurda la satisfacción que provoca que tu universidad (UdG) publique tu Trabajo de Final de Grado. Quizá, pero una siente con estas pequeñas cosas que esforzarse merece la pena.


Por si alguien lo quiere leer: http://m.dugi-doc.udg.edu/handle/10256/10021


domingo, 3 de mayo de 2015

El combate del siglo

Fotografía extraída de Google Imágenes
El combate del siglo, decían, mientras los boxeadores se preparaban para asaltar el cuadrilátero. Y sin embargo, tú te encontrabas a kilómetros de distancia mientras el mundo rugía y yo sentía que un derechazo directo al corazón volvía a dejarme K.O.

Hoy los periódicos solo hablan del injusto vencedor.


viernes, 24 de abril de 2015

Cicatriz

Es extraño ese instante en el que sales del cuerpo. Hablas y, entonces, te lames las heridas. De ahí la importancia de la memoria, para no olvidar aquello que ha hecho cicatriz mucho más allá de la piel.

lunes, 13 de abril de 2015

domingo, 29 de marzo de 2015

Semana negra para el periodismo

Ha sido una semana negra, por muchas cuestiones, pero también para el periodismo y la libertad de expresión. Para empezar, TVE, la televisión pública, la de todos, recordemos, decidió no renovar a Yolanda Álvarez, corresponsal en Gaza, por las quejas de Israel, que llegó a acusar a la periodista de ser "una correa de transmisión de los mensajes, cifras, imágenes y datos de Hamás".

El segundo caso es el de Jesús Cintora, quien hasta el viernes era el presentador de Las mañanas de Cuatro. Cintora siempre se ha mostrado muy crítico con el gobierno del PP y ha mostrado su simpatía, en varias ocasiones, a Podemos. Una posición que, finalmente, le ha costado el puesto.

Hoy, mañana y pasado seguiremos escuchando voces que nos obligarán a mirar a países como Venezuela para decirnos que allí no hay libertad de expresión y así inyectarnos el miedo por vena. Pero cuando un periodista hace su trabajo y opina en nuestro país, como vemos, no estamos tan lejos de esos países que utilizan para acobardarnos.


lunes, 23 de marzo de 2015

Y seguía lloviendo

Llovía con furia. Mi cuerpo, a duras penas, mendigaba por una ciudad en la que cada vez cuesta más respirar. Sin fuerzas, me dejé caer en tus brazos. Podrías haber hecho lo que quisieras conmigo, y sin embargo, decidiste hacerme el amor.

El aire y la lluvia azotaban con fuerza tu ventana mientras nos contábamos historias en tu cama hasta que el sueño nos venció. Y yo, en la oscuridad más absoluta, solo podía abrir los ojos muerta de miedo. Pero ahí estabas, durmiendo tranquilo, mientras afuera los peces de ciudad sobrevivían a través de medias mentiras, y nosotros respirábamos las mentiras que nos acercan alguna noche de vez en cuando. Y seguía lloviendo.


Tres deseos

Había un camino y una luz insegura.
Iba el Mediterráneo paralelo a mis lágrimas.
Cañas a los lados me ocultaban:
quise ponerme el traje de un mendigo.

Latía una diana sobre el punto
vital del horizonte:
Quise tener un arco y una flecha.

Quise mudar de piel, lagarto
de la tarde que de nuevo nacía:
justo lo que anhelaba cuando solo
con recordar tu nombre estabas a mi lado.


PABLO GUERRERO

domingo, 8 de marzo de 2015

Otro 8 de marzo y la vida sigue igual


Soy mujer y no pretendo ser nada más. Pero tampoco quiero ser nada menos. Por eso lucho, como buenamente puedo, a lo largo de mis días. Y es que no puedo entender por qué si hago el mismo trabajo que un hombre en cualquier empresa tengo menos posibilidades de llegar a un puesto importante, ni por qué tengo el riesgo de cobrar menos que un hombre. 

Pero no solo tengo dudas en el ámbito laboral, también las tengo en otros muchos que conforman mi vida, por no decir en todos. No entiendo por qué me dictan cómo debe ser mi cuerpo. El que tengo está decorado con estrías y celulitis, y por eso, al parecer, debería avergonzarme cada vez que me decido a enseñarlo. No entiendo por qué es normal que mis amigos hombres puedan follar día sí y día también con personas diferentes en cada ocasión, pero si yo decido hacerlo, socialmente está mal visto. No entiendo por qué se mataron a 51 mujeres durante el 2014 solo en España, ni por qué aceptamos que una de cada cinco mujeres que viven en este país haya sufrido algún tipo de violencia.

Yo tampoco entiendo, como ven, por qué sigue teniendo que existir un día para que el mundo reivindique los múltiples papeles de las mujeres. Esto es señal de que el antiguo modelo patriarcal se sigue imponiendo por puros intereses, por el miedo a la pérdida de poder de unos cuantos, lo de siempre. Yo no quiero leyes que me digan qué debo hacer con mi cuerpo, como pretendía hacer la Ley del aborto de Gallardón. Yo no quiero que se me juzgue por mi físico simplemente por ser mujer. Yo no quiero estudiar y trabajar como una mula a sabiendas de que cualquier hombre, pese a que esté mucho menos preparado que yo, pueda pasar por encima de mí. Yo lo que quiero es no tener que celebrar más el 8 de marzo, al menos como hasta ahora. Yo lo que quiero es ser una mujer libre, ni más, ni menos.