martes, 22 de marzo de 2011

El vértigo de los habitantes

La vida, a veces, se porta como si hubiera visto demasiado cine malo. (La condesa descalza)

El mundo, orgulloso como siempre, oculta sus lágrimas y su pena. Sigue girando sin dejar que nada ni nadie le detenga; sus habitantes, en cambio, gritan de rabia y aúllan de dolor. El Mediterráneo hoy vuelve a padecer mareas de sangre y se estremece ante el ruido de los proyectiles. “¡No a la guerra!” gritan los que, cuando Gadafi bombardeaba al pueblo, callaban. De la misma forma llevan a cabo el voto de silencio los que defendían  la energía nuclear en nombre del progreso. Los padres siguen perdiendo a sus retoños; los hijos siguen quedándose huérfanos y la miseria azota tanto a Oriente como a Occidente. Unos mueren de hambre o quedan mutilados por la fuerza de un mísil; los otros hacen colas interminables en la puerta del INEM y culpan de su situación a los mismos que hace cuatro años les “cedían” puestos trabajo precarios por no estar a su altura, ocupaciones que ahora ellos desean. El mundo, indiferente, gira con la misma elegancia de siempre; los habitantes, por su parte, sufren el vértigo que origina el poder y el dinero de algunos avaros.





Tristes guerras (Miguel Hernández)
Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.  


Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.


Tristes hombres
si no mueren de amores.
Tristes, tristes.


Cancionero y romancero de ausencias



Próximamente, los vídeos del concierto de Ismael Serrano.

4 comentarios:

  1. Te parece mal que la gente se manifieste en contra de la guerra?

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  2. Yo no he dicho eso. A mí me parece genial que la gente se manifieste y más en contra de una guerra. Pero, ¿por qué no lo hicieron días atrás cuando Gadafi bombardeaba al pueblo sin que éste tuviera con qué defenderse?

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  3. Estoy totalmente de acuerdo contigo. Parece q hay q escuchar la palabra guerra para que la gente mueva el culo.

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