sábado, 4 de junio de 2011

Noches de lluvia

Fotografía extraída de Google Imágenes
Me encantan las noches de lluvia. Desde pequeña, cuando oigo llover y estoy metida en la cama, me levanto de un brinco y saco la cabeza por la ventana. Dejo que el agua que emana del cielo me empape la cabeza y juego para que recorra mi cuerpo. Me echo hacia delante, de puntillas, para que alguna gota generosa me acaricie la espalda despacio; después, me echo hacia atrás para que otras me toquen sutilmente los pechos. Miro a mi izquierda y las luces procedentes de Barcelona me deslumbran. Delante, los muertos gritan envidiosos por no poder disfrutar de este pequeño placer. Amo sentir el frío calándose dentro de mí y gimo al escuchar a la lluvia haciendo el amor con las hojas de los árboles del parque. Y así, temblando, me meto en la cama semidesnuda; me arropo con sigilo para que los monstruos no sepan que escapé de mi guarida y me aferro a mi fría almohada para inventar abrazos.


Bajo la lluvia (Quique González)

2 comentarios:

  1. ¿Y el parte médico? Ya que nos tenemos que tragar el de Ortega Cano compénsalo poniendo el tuyo. Por cierto, me ha encantado el texto. Erótico y sutil=genial.

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  2. Parte médico:

    El dolor de cabeza proviene de la cervicales, pues tengo el cuello como el de Fernando Alonso a causa de estar demasiadas horas delante del ordenador. Desde hace unos días me levanto con dolor de garganta, creo que es una reacción alérgica porque igual que viene se va. Este dolor hoy se ha visto agudizado por haber limpiado (el polvo y los ácaros son muy traicioneros). Resumiendo, que estoy hecha una mierda, así que en breves pondré rumbo a la cama a ver si evoluciono favorablemente.

    Gracias por tu comentario =)

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