domingo, 19 de junio de 2011

Una ciudad y un equipo de primera



Sufrimos, pero al final el Graná consiguió ascender a primera división anoche. Mi madre, que a duras penas sabe que al fútbol se juega con una pelota, estaba al borde del infarto mientras los nervios le hacían recordar momentos de su infancia y de su juventud. Tal era su estado que cuando el árbitro pitó el final ni se enteró. Por la tarde hablé con mi abuela, la pobre mujer sí que no entiende nada de fútbol, pero ella con su Graná hasta la muerte porque "son mu bonicos y lo hacen mu bien". Imagino que cuando hoy le han dicho que todo salió bien ella habrá contestado algo parecido a "cuchi, hay que ver, hay que ver. Si es que son unos prendas", como si la estuviera oyendo.

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