martes, 14 de junio de 2011

Unicornio de porcelana




En el mundo también hay gente buena.





No hay peor castigo que ir a urgencias. El dolor de las costillas anoche llegó a un punto extremo, señal inequívoca de que tocaba ir ya al médico. Esta mañana fui a pedir cita y me tiré más de tres cuartos de hora para que me tocara el turno en la ventanilla. Normal, hay que tener en cuenta que era la hora punta de los jubilados y que los dos que atendían también debían coger el teléfono. Después, la doctora llevaba una hora casi y media de retraso, genial, y para rematar una bronca del copón. Mi doctora me conoce desde que no levantaba un palmo del suelo, así que hay confianza. No entendía cómo he podido aguantar estos días el dolor que un esguince costal de tres pares de narices provoca, y menos aún que no hubiera ido al médico antes.

2 comentarios:

  1. Queeeeeee burraaaaaaaaaaa eres! Si cualquier cosita en las costillas duele un montón! No me quiero imaginar lo que puede doler un esguince.

    el video es muy chulo ^_^

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  2. Ya me tienen dicho que soy mu borrica, ya...

    Chí, el vídeo es muy bonito.

    Saludos.

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