lunes, 29 de agosto de 2011

El dolor de estómago no quita el dolor de cabeza


Fotografía extraída de Google Imágenes
Que soy tonta es algo que todo el mundo que me conoce sabe, se me nota rápido. Muchas veces yo misma me sorprendo de mi propia gilipollez; creo firmemente que no tiene límites. Hace unos días empezó a dolerme muchísimo la cabeza, así que tiré de Ibuprofeno, lo normal. A los dos días de estar tomándolo, el dolor era insoportable. Me preocupé más por una de mis teorías absurdas que por mi mal: defiendo fervientemente  que si el Ibuprofeno y el aloe vera no te curan algo, date por muerto como mínimo. Como una además de gilipollas es cabezona a más no poder, me negué a aceptar que estaba jodida, así que ni corta ni perezosa empecé a tomar dos Ibuprofenos a la vez y cada pocas horas. Vamos, que emulé a House en lo que respecta su dependencia a la Vicodina, un desastre. Después de varios días haciendo esto, y eso que me he estado alimentando a base de yogures como una buena yonki, el dolor de estómago es terrible, y no, el dolor de cabeza no se ha ido, es más, yo juraría que es más intenso y cabrón. Esta tarde tal vez me corte una mano para olvidarme del dolor de cabeza y de estómago. A ver si vosotros os creéis que yo nací rubia por capricho.

2 comentarios:

  1. Jajaja lo siento por ese dolor de cabeza pero yo me he reido un rato con esta entrada...no te cortes ña mano mujer!casi mejor ir al medico no?como lo ves...saludos de esta otra rubia :-)

    PEKE

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  2. Me alegro de que te hayas reído. Tú como eres rubia, me entiendes.

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