martes, 23 de agosto de 2011

Con las manos levantás

Imagen extraída del FB de la Acampada de Girona
Pensar quizá sea el verbo que más asusta a los de arriba. Los de abajo dicen basta y los cimientos se tambalean. Los pioneros fueron los árabes y los islandeses. Les seguimos los españoles con el 15-M, parte de Europa y los estudiantes Chilenos. Nos plantamos delante de la policía y alzamos nuestras manos; ésas son nuestras armas. Tal vez las armas y la violencia son menos dañinas, la prueba es Londres. Ante los altercados ocurridos hace unas semanas, gran parte de la población no se identificó con ese nuevo movimiento. No fueron sólo las clases bajas las que pedían justicia social, también se apuntaron al carro violentos de diferentes estatus. Pensar, dialogar y gritar ciertas consignas les asusta. Han comprobado que las palabras son poderosas y que un movimiento pacífico puede reunir a gentes de diferentes países, edades y condiciones. Todos exigimos lo mismo, todos queremos vivir dignamente. Pedimos nuestros derechos, vivir dignamente, simplemente eso. Y yo, a través de la televisión y de internet, me sigo emocionando con relatos e imágenes de la lucha pacífica. Gracias por hacerme sentir viva, por darme esperanza y por demostrarme que aún se puede confiar en la devastadora especie humana. Seguiremos alzando las manos hasta que nos escuchen. 


Con la mano levantá (Macaco y Estopa) 



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