miércoles, 12 de octubre de 2011

Felicidad

Fotografía extraída de Google Imágenes
En este verano que se alarga, mis manos tiemblan sin descanso. No puedo salir de la cama y mi cuerpo se desangra. Mis pupilas se dilatan al tomar drogas inexistentes y el insomnio me dibuja ondas purpuras bajo los ojos. Vomito los restos de la que un día fui y ya desapareció. A veces siento que muero en la soledad compartida de esta habitación tan fría pese a la temperatura ambiental. Otras veces cogería el primer tren y me escaparía. Me iría lejos, muy lejos, pero siempre a tu lado.

Necesito medicinas para sobrevivir. Necesito tu perfume para respirar. Necesito tu abrazo para conseguir que una puta se acurruque en mi cama durante unos minutos. Ella se llama Felicidad. Es escurridiza, distante, manipuladora y dolorosa. Quizás, ni siquiera exista, pero la dependencia que crea el eco de sus tacones de aguja es infinita. 




6 comentarios:

  1. Llevo tiempo leyendo lo que escribes, y no me atrevo a escribir nada porque... me dejas muda, la verdad. Buf. Expresas mucha intensidad en lo que dices. Bueno, realmente decirte esto sobra porque ya losabes ;)
    Un besito

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  2. ¡Guapa! Ayer entré en tu blog y ya veo que estás que te sales. Me alegro de que tengas ganas de hacer cosas, incluso de estudiar, y que la gente admire tu arte, cosa, por otra parte, totalmente lógica.

    A ver si parlamos prontito y a horas decentes.

    Besos.

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  3. He dejado algo en mi blog y quiero una opinión literaria :)

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  4. Oído cocina. Acabo de llegar a casa. Voy a ducharme y a cenar y luego le echaré un vistazo ;)

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