domingo, 2 de octubre de 2011

Observación de una noche de otoño

Fotografía extraída de Google Imágenes
A través de sus gafas, ella le mira fijamente a los ojos intentando encontrar al que un día fue, quizá, al que ella deseó que fuera. El paso del tiempo y los golpes la convirtieron en mujer y olvidó sus anhelos de niña prematuramente. Una noche de otoño, la esperanza se marchó con la felicidad dejándola sola; la suerte tampoco era para ella. Le observa mientras él bebe sin parar y pronuncia palabras hirientes y el locutor narra un partido de fútbol a través de la televisión del salón. Llora por dentro cada vez que sus pupilas contactan, cada vez que se cruzan por el pasillo, cada vez que necesita un abrazo. Él, ajeno al dolor que causa, sigue sonriendo con aires del que se cree que todo ha aprendido y nada sabe. Ella, por su parte, se desnuda bajo el edredón y deja que las lágrimas, ahora sí, mojen sus mejillas.

6 comentarios:

  1. Ánimo, rubia. Tarde o temprano el dolor cesa. Más tarde o más temprano, pero un día tiene que acabar.
    Un besazo

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  2. Artista, a ver si te pillo y hablamos.

    Besos.

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  3. tranqila, todo pasa y siempre siempre todo pasa por alguna razon, mas adelante te espera algo mejor amiga

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  4. Me has hecho llorar, Pota. Quiero que sepas que echamos de menos tus relatos eróticofestivos.

    Besitos.

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  5. Uff se me a erizado la piel..
    un saludo!

    Aramat

    http://el-mundo-paralelo.blogspot.com/

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  6. Gracias por vuestros comentarios ;)

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