martes, 6 de diciembre de 2011

Constitucionalmente atea

Fotografía extraída de aquí
Para mí la Constitución es como Dios: no existe pero nuestra vida se rige por ella. Al igual que cualquier secta, nos venden la moto de que es necesaria e intocable. Sí, he dicho intocable, aunque siempre cabe la posibilidad de que al gobierno de turno, con el apoyo de la oposición, se le ocurra la maravillosa idea de cambiar algún artículo sin consultar al pueblo llano con el simple afán de cubrirse las espaldas y dejar con el culo al aire –más aún- a los ciudadanos de a pie.

En la Constitución hay artículos maravillosos como el derecho al trabajo, un techo digno para todos, cobertura sanitaria para cualquier ciudadano, el derecho a manifestarse etc., pero al igual que en la Biblia, todo se queda en tinta mojada. En España hay casi cinco millones de parados, hay gente que vive en menos de 30m2, ahora saltan a la luz noticias de personas que no tiene derecho a la sanidad por haber consumido el paro y todos hemos visto cómo han aporreado a manifestantes pacíficos.

Hoy la Constitución cumple 33 años, la edad que tenía Jesús cuando le crucificaron. No sé si es una señal  de cambio o el anticipo de que vamos a seguir viviendo bajo otra mentira muchos más años, quién sabe si serán más de 2000. Quizá sea el momento de plantarnos, ya hemos demostrado que sabemos hacerlo, y crucificar a una Constitución que se ha quedado obsoleta y sólo defiende realmente y sin metáforas a los que más tienen.


 
El vídeo, además de impresionante, es necesario.

2 comentarios:

  1. A quedado obsoleta, ahora quitaran todos esos articulos de derechos y derechitos.
    Solo dejaran los debere y obligaciones. Y volverá el derecho de pernada, eso si.

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  2. Por eso hay que luchar por que se hagan las cosas bien, ser derrotista es demasiado fácil.

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