viernes, 30 de diciembre de 2011

Negatividad


Montaje extraído de Google Imágenes
Ahora, mientras remato un trabajo de la Facultad, me he dado cuenta de que es de los pocos que he hecho que me han parecido interesantes y útiles. Por ello, supongo, lo intento alargar y perfeccionar mientras en el reproductor de música suena Luis Ramiro. La Navidad, ya sabéis, no me gusta, me entristece en demasía, quizá por eso llevo unos días tan negativa e irritable. En el único sitio en el que me siento medio bien es delante del ordenador buscando información para este trabajo que se acaba, por mucho que me pese. En cuanto lo termine tendré que ponerme con otro que me parece, cuanto menos, absurdo. Éste me lleva a pensar en un profesor que tuve el curso pasado que de tanto en tanto nos soltaba “seréis de las generaciones más preparadas, pero para acabar en la cola del paro”. Leo las noticias de cómo va a funcionar esto con las gaviotas en el poder y todo se desvanece aún más. Me pregunto si algún día tendré la oportunidad de ejercer como periodista o si conseguiré un contrato fijo y no ir encadenando contratos de mierda hasta llegar a los 67 años, si es que llego. Lo cierto es que me pregunto muchas veces si habrá futuro, así de simple.

Tal vez sólo sea la Navidad, los nuevos errores, las nuevas decepciones, las puñaladas de quien menos te las esperas, la apertura de viejas heridas que cada vez son más presentes, las miradas de siempre, el miedo con sabor añejo y la soledad persistente. Nada cambia de una Navidad a la otra, parece siempre la misma; siempre el mismo dolor.


2 comentarios:

  1. El periodismo tiene muchas salidas, es una profesión liberal. Siempre puedes ponerte por tu cuenta, como freelance o como escritora o haciendo documentales.

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  2. Si fuera tan fácil no habría tantos periodistas trabajando de otra cosa ni tantísimos en el paro. Por no hablar de los que sí ejercen, pues la mayoría lo hacen en unas condiciones precarias.

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