domingo, 15 de enero de 2012

Sed de venganza

Fotografía extraída de Google Imágenes
El pasado viernes el juez que lleva el caso Marta del Castillo dictaminó sentencia, la cual ha sido rechaza por eso llamado opinión pública. Todos hemos seguido el caso de esta chica desde casi el momento de su desaparición, entre otras cosas, porque sus familiares han protagonizado horas y horas de televisión.

Hace unos meses en un programa de Telecinco, La Noria, entrevistaron a la madre de uno de los implicados en la muerte y en la desaparición del cuerpo de Marta, El Cuco. La opinión pública, otra vez, se llevó las manos a la cabeza y poco después este programa se quedó sin anunciantes. Evidentemente, a los publicistas les dio igual esa entrevista, pero ante la presión mediática decidieron retirarse, lo que les supuso publicidad gratuita y el aplauso de los medios y de gran parte de la ciudadanía. Bien jugado. Yo no seré la que defienda, ni mucho menos, a Telecinco, es más, cada noche sueño con su destrucción, pero entiendo la decisión de entrevistar a esta mujer. No me creo que ningún periodista, del medio que sea, se negara a entrevistar a esta señora si tuviera la oportunidad y muchísimo menos a la del asesino confeso, Miguel Carcaño. No nos engañemos, la entrevista era de interés y venía a cuento ya que pocos días antes había comenzado el juicio. Reconozco que no vi la entrevista, más que nada porque me niego a ver casi todo lo que viene de Telecinco, además, creo que no era el lugar para entrevistar a esta persona. Si os soy sincera, esta entrevista la habría visto si la hubiera realizado un profesional de verdad y no Jordi González, quien quizá sea bueno para presentar magazines nocturnos, pero no para hacer una entrevista en profundidad de este tipo, y en un programa serio, con gente preparada para llevarla a cabo y sacar chicha, es decir, para ir hasta el fondo de la cuestión y que sea lo que tenga que ser.

Al día siguiente pocos medios hablaron de la entrevista en sí, pues se dedicaron a criticar lo que esta señora había cobrado, que no se le vio la cara, que se pactaron las preguntas previamente y que ella no permitió que los contertulios le preguntaran. Un análisis profundo donde los haya que desató la ira mediática e incluso hirió de muerte a La Noria. Mientras leía la batería de opiniones que criticaban duramente a esta mujer por haber sacado unos buenos euros por hablar de un asesinato, me preguntaba por qué no criticaban a los familiares de Marta. Nos hemos pasado tres años viendo sus lágrimas por televisión, y sí, en muchas ocasiones cobraron. ¿Eso no es rentabilizar económicamente una muerte? Entiendo el dolor de la familia y el “esfuerzo” para que el caso no caiga en el olvido colectivo, pero ¿si lo hace la madre de uno de los implicados está mal y si lo hace la familia de la víctima está bien?

A lo largo de estos tres años los ciudadanos hemos sufrido -y participado- un juicio mediático en el que los trabajadores de la televisión luchaban entre sí para ver quién de todos estaba más afectado por este caso. Es llamativo el hecho de que a lo largo de un año, así que ya no digamos de tres, desaparece mucha gente, entre ellos niños, adolescentes y jóvenes, quienes ocupan unos segundos en el telediario durante cuatro días: el día de la desaparición, el día que se encuentra el cadáver, el día que la policía da con el presunto asesino y, si hay suerte y no ha pasado mucho tiempo desde el inicio de la historia, el día que un juez dictamina sentencia. Pero claro, como en todo en esta vida, hay casos y casos: los mediáticos, en los cuales la familia se presta a una especie de circo de lágrimas y de dolor para así ejercer presión a los cuerpos de seguridad, cosa con la que los directivos de los medios de comunicación se frotan las manos. Estos casos suelen estar protagonizados por niños (Mari Luz) o adolescentes y jóvenes guapas. El segundo caso es el de las familias que denuncian la desaparición de un ser querido y utilizan a los medios simplemente como un trampolín de denuncia, por lo tanto, rechazan someterse a las órdenes del domador mediático que les exige hacer públicas todas sus emociones. En este grupo hay excepciones, pues si el caso es extremadamente macabro, los periodistas ya se encargarán de que no quede en el olvido y de presionar a las familias para que entren dócilmente por el aro.

Como decía, el viernes el juez dictaminó sentencia y decidió condenar a Miguel Carcaño a veinte años de prisión y dejar en libertad al resto. Yo no entiendo de leyes, así que no sé si es una sentencia justa o no, pues antes de opinar, debería hablar con alguien que entienda de leyes, pues hay que recordar que el cuerpo no se ha encontrado, que todo son contradicciones y nadie vio nada, por lo cual, imagino que el juez aplicó la ley actual, pueda parecernos justa o no.

Nada más conocerse la noticia, periodistas y no periodistas –recordemos que muchos de los que ocupan un puesto en pantalla están ahí sin tener estudios, simplemente por haberse acostado con un famoso o haber participado en un reallity-, se llevaron las manos a la cabeza y condenaron al juez. Ningún programa contó con un especialista en leyes para que intentara analizar y explicar qué había pasado ni nadie se cuestionó la labor policial, pues después de tres años de interrogatorios y de búsquedas,  no se ha obtenido ningún resultado. Todos pecaron de lo mismo, y lo que queda, ya que impusieron su visión sin ningún tipo de análisis ni de explicación, vergonzoso.  Un ejemplo más de desinformación. Con todo esto, al cabo de unas horas, las redes sociales estaban plagadas de mensajes de repulsa hacia la sentencia y hacia el juez, se citaban frases de presentadores y contertulios y los muros de Facebook se llenaban de montajes con la foto de Marta y frases de indignación y apoyo a la familia. Todo esto me llevó a la siguiente conclusión: desde hace tres años no se está pidiendo justicia, sino venganza. Personalmente, claro que me sorprende que se deje en libertad a estos chicos y deseo que tengan su castigo, pero yo no soy jueza y antes de verter mi indignación ante un asesinato y poder generar odio a gran escala, prefiero informarme de cómo funciona la justicia en este país, tanto para bien como para mal. A todos los que salen en televisión para jugar a ser jueces, les diría que tengan el arrojo de hacer lo mismo, por ejemplo, con chorizos como Urdangarín y su esposa, la Infanta Cristina, al fin de cuentas, un robo, por importante que sea, siempre es algo más leve que quitarle la vida a una persona, así que lo tienen fácil. Entonces, ¿qué les detiene?


6 comentarios:

  1. A todos los progres de mierda como tú os mandaba a la silla eléctrica, hija de puta.

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  2. Muy buen texto y bien argumentado. Se puede estar o no de acuerdo pero creo que no hace falta insultar. Yo estoy de acuerdo con tu visión. La justicia es la que es pero una cosa es pedir justicia y otra venganza. La gente no sabe distinguirlas porque se ciegan o más bien las ciegan.

    Saludos.

    Chema.

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  3. Estoy de acuerdo contigo en casi todo. Quizá lo que me parezca menos argumentable sea la entrevista a la madre de Carcaño, que en mi opinión no se debía de haber hecho. Esto conlleva que me posicione en contra de la mediatización de los crímenes y de las emociones, como bien dices.
    Todos estamos de acuerdo en que es un crimen terrible y que nadie en su sano juicio podría defender a esos hijos de puta, pero TAMPOCO se puede juzgar en base al odio y a la venganza.
    Si el resultado del juicio es el que es, será por algo. Basta de demonizar a los órganos judiciales: hay sectores podridos, pero también hay gente honrada que intenta ser imparcial y ajustarse lo máximo posible a la (discutible o no) objetividad de las leyes. Y hablo con conocimiento de causa porque tengo en mi entorno a personas que trabajan en este ámbito.
    Sí, a todos nos duele lo que ha pasado con esta chica, pero hay cientos de desapariciones, como bien dices, y se llevan en un discreto segundo plano sin necesidad de caer en el amarillismo y el victimismo. Puedo entender que una familia ante tal desgracia familiar lo haga (es el camino fácil, en vez de decantarse por la discreción, ya que les han jodido la vida matándoles a su niña, reclamar justicia y que además obtengan beneficio enconómico por ello puede ser un mínimo consuelo, el reclamo no se financia solo), pero eso no quiere decir que me parezca tan bien. Personalmente me desagrada bastante el populismo barato. Y la ignorancia en este país es muy atrevida, todo el mundo habla SIN HABER LEÍDO UN PUÑETERO DOCUMENTO.
    Y la televisión no es un medio fiable en absoluto. No te puedes esperar nada serio de un canal de televisión que tiene un programa como "De buena ley".
    Como bien dices, el odio a gran escala sólo genera más odio.

    Me ha encantado eso de que ahora por reflexionar te califiquen despectivamente de "progre de mierda hija de puta". ¿Qué es ser progre? ¿De izquierdas? ¿Un hippie? ¿Un socialista? ¿Los izquierdosos-hippies-socialistas no estaban en contra de todo sistema? ¿Por qué no te enfureces, Potablava13, con la decisión de los jueces malvados? ¿Pero, realmente ser socialista es ser de izquierdas? ¿Progre, de progreso? ¿A los de derechas no les interesa el progreso? ¿No quiere el PP progresar para sacarnos de la crisis? Uy, me parece a mi que las etiquetas son muy ambiguas. Y RIDÍCULAS, ya de paso. Es evidente que el odio genera el insulto. ¿Te indigna el asesinato de Marta del Castillo y sin embargo sugieres mandar a una persona a la silla eléctrica? Vaya, qué coherencia. Anónimo, tranquilízate, que la opinión de Potablava no va cambiar nada en tu vida. Y te lo digo con toda mi buena intención.

    L.

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  4. Gracias a todos por los comentarios.

    L, quería tu opinión porque sé que tú de este tema controlas (aunque firmes así te reconozco igual :P). Repecto a la entrevista yo la defiendo porque éste ha sido un caso mediático. Nos hemos pasado años "viviendo" este caso, así que entiendo el interés que esto pueda generar. Creo que si esa entrevista se hubiera hecho en condiciones, quizás hubiese salido a la luz algo, quién sabe. Entrevistar a un familiar o al mismo asesino para mí sí tiene sentido, posiblemente porque lo veo desde un punto totalmente periodístico, deformación profesional, ya sabes. Siempre vemos la otra parte de la moneda, la de la víctima, pero la parte del culpable nunca se analiza, simplemente se le criniminaliza.

    Besos.

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  5. He de decir que no he visto la entrevista, y aunque estoy de acuerdo con que se vea también "el otro" punto de vista, es coherente que si no me gusta el circo mediático por un lado, tampoco me gusta por el otro ;) Pero bueno, está hecho así que de poco sirve ahora meterse en ese berenjenal.
    Besos,
    L.

    PD: Disculpa mi lapsus en el comentario que me borraste ;)

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  6. Yo, como decía en la entrada, tampoco la vi. Claro que es coherente lo que dices. Yo lo que defiendo es si un caso se convierte en mediático, estaría bien escuchar ambas partes, no sólo la de la víctima.

    Toy muy espesa, los exámenes están acabando con lo poquito que queda de mí, ay.

    No tienes que pedir disculpas, mujer, además el comentario iba con toda la buena intención del mundo, así que gracias. ;)

    Besos.

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