jueves, 9 de febrero de 2012

Iniciación, Chantal Maillard

Llevo unos días más tontorrona de lo habitual. Ayer me di cuenta de que necesitaba escucharla, más incluso que leerla. Ahora, tras leer que Garzón será condenado a once años de inhabilitación mientras chorizos como Francisco Camps se han ido de rositas, me siento triste y también desamparada. Todo está ya demasiado podrido. Necesitamos belleza entre la podredumbre y luz en esta oscuridad que nos deja ciegos e incluso sin aliento. Por eso hoy necesito (-amos) que Chantal Maillard nos recite, para así recordar que aún hay cosas que merecen la pena.


 

 
Iniciación

Estoy creciendo de la nada.
Mis ojos tantean
la claridad difusa
mis manos
se posan y tantean
abro agujeros
mi cuerpo agujeros
en el cielo agujeros
tanteo las estrellas
agujeros que llueven
y es dolor
y el dolor penetra
mi cuerpo tantea
el dolor tal vez
el gozo
indaga
descubre el mí
mi boca dice
vuelvo sobre mí
misma y tanteo
¡es tanta la ceguera!
cierro los ojos
lo cierro todo
y de repente me abro
veo
veo lo que no hay
veo
estoy creciendo de la nada.


No hay comentarios:

Publicar un comentario