sábado, 17 de marzo de 2012

Intocable

Cartel extraído de Google Imágenes
En la mayoría de las ocasiones el placer se encuentra en las cosas más simples, como por ejemplo, ir al cine con unos amigos. El jueves fuimos a ver Intocable movidos por su éxito en Francia –durante diez semanas fue número uno en taquilla- y por las críticas tan favorables que ha recibido de medios tan importantes como el The New York Time, aunque esto no sea siempre garantía de éxito, claro. La vimos en el Truffaut, un pequeño cine de Girona que proyecta las películas en versión original, vamos, el típico cine independiente que pasa “películas raras” y en donde habitualmente van cuatro gatos, o eso dicen, pero que afortunadamente aún resiste a los embistes de la crisis. Lo cierto es que la sala estaba bastante llena, más que a las que he ido en las últimas semanas, las cuales formaban parte de unos multicines.

El film se basa en una historia real: Philippe (François Cluzet), un multimillonario que se queda tetrapléjico tras sufrir un accidente cuando practicaba parapente, contrata a Driss (Omar Sy), un ex convicto procedente de un barrio marginal de París, casi por casualidad. A partir de aquí dos mundos aparentemente dispares se unen en un momento crítico para ambos. De esta unión nace una amistad auténtica y muy divertida, capaz de sobreponerse a todo tipo de obstáculos y de diferencias, o lo que es lo mismo, una amistad intocable.

Esta es una película que rompe con los tópicos de la comedia y del drama. No busca la compasión de los espectadores, sino que rompan a reír y a llorar, es decir, que sientan de verdad. Albert Espinosa en su libro Si tú me dices ven lo dejo todo… pero dime ven dice: "Recuerdo que el hijo de una bailarina me dijo una vez que la gente tan solo rompe a reír o a llorar, y que vale la pena hacerse añicos por esos dos sentimientos". Tanto Olivier Nakache y Eric Toledano, directores y guionistas del film, como François Cluzet y Omar Sy, los protagonistas, consiguen que nos hagamos añicos tanto con la risa como con el llanto, por lo tanto, que nos adentremos en esta maravillosa película para así conseguir el que parece ser su objetivo principal: sentir, por lo tanto, vivir.



Valoración totalmente subjetiva y personal: 9

2 comentarios:

  1. Me llama muchísimo esta película :)

    Por cierto, por si te interesa, estamos de sorteo ^^ Sorteamos ¡Un sinsajo!

    Un saludito desde Mundo Paralelo^^

    ResponderEliminar
  2. Yo no me canso de recomendarla.

    Saludos y gracias por comentar.

    ResponderEliminar