jueves, 1 de marzo de 2012

Señores que se consideran periodistas



Estamos tan acostumbrados a ver este tipo de portadas en ciertos medios que ni siquiera nos llevamos ya las manos a la cabeza. El periodismo sufre los azotes de la crisis económica, pero también de la ética, la cual considero que es más importante que la primera. Entiendo que la cabra tira al monte, especialmente a la del dinero. Es comprensible que los periodistas deben pagar su hipoteca a final de mes y comer y dar de comer a sus hijos, así pues, se tienen que ceñir a la línea editorial del medio en el que trabajan. Mi crítica no va hacia los soldados rasos, sino a los generales y capitanes. 

Durante el año y medio que llevo estudiando periodismo no sé ni siquiera el número aproximado de veces que nos han repetido que la objetividad no existe porque para empezar somos sujetos, lo cual no es para nada incompatible con el rigor periodístico y también moral del periodista. Todo esto está muy bien hasta que salimos del aula, pues la realidad nos espera nada más cruzar la puerta para abrirnos los ojos a base de guantazos, para muestra, estas dos portadas.

Señores que dicen ser periodistas, entendería que condenarán las violencia y los actos vandálicos que ayer protagonizaron unos cuantos, pero creo que señalar con el dedo a un partido político, sea cual sea, no viene a cuento. ¿Ustedes preguntaron a los que ayer protagonizaron estos actos a qué partido votan? ¿En qué se basan para afirmar que el PSOE está detrás de la movilización de ayer? ¿No están cansados de inventarse conspiraciones absurdas?

Por cierto, nunca he votado al PSOE, tampoco tengo intención de hacerlo, pero como ciudadana, al leer estas portadas me siento estafada o al menos percibo la voluntad que tienen ustedes de engañarme.  Afortunadamente, creo que tengo el suficiente criterio como para no caer en este tipo de engaños, ya venga por parte de la izquierda o por parte de la derecha, pero reconozco que me duele ver estas cosas porque estudio y me esfuerzo para algún día ser una profesional de la comunicación. Creo firmemente que el camino que tiene que seguir el periodismo para salir de la crisis ética y también de credibilidad por parte de los ciudadanos es a partir de la autocrítica y de la transparencia. A veces hay que dar informaciones que no son plato de buen gusto para el periodista, pero lo que no se puede hacer adulterar la realidad, o lo que es lo mismo, mentir.

Un buen resumen de esta entrada podría ser la siguiente viñeta, la cual la ha colgado esta mañana Jordi Évole en su Twitter:




4 comentarios:

  1. Eso es lo que quieren leer los lectores de ABC, y diria mas, también los del PSOE....un contenedor ha sido poco para la gravedad de la situación.

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  2. No se puede generalizar tanto. Sin ir más lejos, hoy he hablado con una persona que trabaja en el PSOE y te puedo asegurar que no está especialmente contenta con este titular.

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  3. Repite 1000 veces una mentira y se convertirá en verdad. Una vez asumido que el poder lo ostentan los poderes financieros y los políticos son meros títeres, ahora lo que toca es desacreditar todo aquello que huela a movimiento ciudadano. La estrategia de la nueva ultraderecha es atribuir al PSOE y a los sindicatos todos los males del país y, si puede ser, culparlos también del maremoto de Fukushima. Como ocurría en 'Babe, el cerdito valiente', las ovejas son bobas y solo entienden mensajes simples: PSOE-malo, sindicato-vividor, PP-confianza. Es el nuevo periodismo de empresa con lenguaje para borregos.

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  4. ¡Javi! Asiento a todo lo que dices, es más, me has puesto hasta nostálgica con "Babe, el cerdito valiente", no sé cuántas veces vi la película cuando el VHS no tenía competidores.

    Besos.

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