lunes, 5 de noviembre de 2012

Del llanto a la indignación solo hay un paso

Mi kit de supervivencia asmático


Dicen que no nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que lo perdemos, y debe ser verdad viendo cómo está el patio: las tasas de las universidades tocan la estratosfera se cierran plantas en los hospitales, el paro no deja de subir, cada día perdemos derechos, trabajos y casas, etc. Vemos estos dramas en televisión y en las portadas de los periódicos y escuchamos a diferentes tertulianos en la radio vertiendo su opinión, pero nos da la sensación de que son historias lejanas. Aún tenemos para comer, pensamos, y seguimos (sobre)viviendo tirando del dicho “virgencita que me quede como estoy”.

He escrito muchas veces en el blog sobre mi enfermedad crónica, el asma, y “las aventuras” que he vivido en los centros médicos. En los últimos años he puesto el acento en la tijera, pero el (re)corte cada vez es más profundo y sanguinario, incluso puede llegar a ser mortal.

Ayer por la mañana me desperté ahogándome. Tras tomarme los medicamentos que tengo recetados para las crisis, fui acompañada de mis padres al ambulatorio del barrio, el de siempre. Al ser domingo, únicamente había urgencias, y gracias, pues solo había una doctora y dos enfermeros en todo el centro trabajando, además del administrativo y el guardia de seguridad. En la sala de espera unas cuantas personas esperaban ser atendidas, la mayoría con constipados y fiebres típicos de estas fechas.

El trato del reducido personal sanitario fue excelente. No pasó un minuto desde que entré por la puerta del ambulatorio hasta que la doctora y los enfermeros me atendieron, y es de agradecer, ya no solo porque hicieran bien su trabajo, que para eso están, sino por hacerlo así de genial pese a la falta de medios. Es incomprensible que  tan solo hubiera una bombona de oxígeno disponible y que las demás estuvieran guardadas en un cuartucho sin poder ser utilizadas porque no tenían barómetros. ¿Qué hubiera pasado si llega a aparecer otro paciente con falta de oxígeno? ¿Nos tendríamos que haber jugado a cara o cruz quién sobrevive?

Nos están robando todo y apenas hacemos nada. Seguramente, a ti que estás leyendo esta entrada, y si es que has acabado de leerla, solo te parecerá una historia entre tantas, una queja más, y seguirás mirando la televisión, leyendo los periódicos y escuchando la radio como si a ti nunca fueran a echarte de tu trabajo o como si cuando vayas al médico te garantizasen que vas a tener todos los medios para curarte. Más pronto que tarde, por desgracia, llegarán los llantos, y con ellos, la famosa indignación.

8 comentarios:

  1. Me alegro de que estés mejor, guapa.
    Sobre indignación y etc, sinceramente, llega un momento en que las manifestaciones no valen para nada. Qué hacemos, ¿declaramos la guerra? ¿Revolución violenta cortando cabezas de políticos? ¿Hemos pensado en lo que podría desencadenar eso? Una revuelta social violenta sí que acabaría con cualquier servicio básico. Muertes, caos. No es el ideal repetir una guerra. El cambio tiene que venir de las mismas entrañas del sistema, no de "fuera", porque ya sabemos cómo acaba la historia. La gente bienintencionada con poder tiene que formar una estrategia para que cambie la injusticia. Sinceramente y sé que esto va a sonar muy mal, pero prefiero este tipo de "puteo" a un puteo en el que empiecen a intervenir las fuerzas armadas. Creo que no merece la pena por el momento. Y de verdad que no quiero ofender, pero éste es mi punto de vista.

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  2. ¡Qué vas a ofender, mujer! Aquí estamos para compartir pareceres.

    Tampoco quiero que la intervención de las fuerzas armadas, ni mucho menos, pero sí que creo que falta unión ciudadana. Si el 14N todo se paralizase, es decir, todo el país parado, también Portugal e Italia que se han sumado a la huelga general, y la gente se echara a las calles, algo podría cambiar, pero solo nos movemos cuando nos toca a nosotros directamente, por eso hay manifestaciones de cuatro gatos, incluso cuando se está defendiendo una cosa que nos perjudica a todos. Por ejemplo, con el caso de los funcionarios. No todos los funcionarios cobran una pasta y no hacen ni el huevo, pero tenemos esa mentalidad. ¿Qué consecuencias ha tenido que les recorten tanto a los funcionarios? Pues que haya menos médicos y menos profes, por ejemplo, y lo que decía antes, funcionarios o empleados públicos que cobraban 1.000€, ahora tienen mucho menos sueldo y encima se quedan sin paga de Navidad, por no hablar de que trabajan más horas.

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  3. España sigue estando dividida, y nunca jamás se nos va a poner de acuerdo. Están metiendo estacazos a todos, todos los sectores de derecha y de izquierda, y los fachas siguen llamando rojos a los otros y viceversa. No se comprende que esto no es una lucha política sino una lucha humanitaria, pero Unamuno no se afligió en balde durante la Guerra Civil, y se seguiría afligiendo si viviese ahora. Partiendo de ahí, parar un país, como sugieres, sólo nos dividiría más, no ya porque al que no le toca se queje de que los demás le paralicen la vida (que, hasta cierto punto es tan justificable como el que sale a reclamar lo que le han quitado), sino porque los españoles tenemos la puta mentalidad de despreciar todas las acciones que no comulgan con lo que no nos parece correcto. Sigo pensando que es un modo de proceder que en otras situaciones daría resultado pero aquí no. El 15M, no hubo movimiento más positivo y bienintencionado que ése y lo tacharon de perroflauta, extrema izquierda, blablabla. Imagínate si lo haces un poco más reivindicativo. Los medios van a descalificar lo que quieran, y el españolito medio se lo va a creer. A dios rezando y con el mazo dando, porque luego es hipocresía barata, porque como bien dices, el día que les toque, harán lo mismo. España sigue viviendo de la derecha y de la izquierda, y cualquier revolución social va a ser utilizada por la derecha para calificarla de comunista, anarquista, agitadora y en fin, demás gilipolleces. La política no va a responder a las manifestaciones, va a descalificarlas y va a hacer too lo posible por hacer que el pueblo sea el bárbaro y el salvaje, y creo que no me hacen falta pruebas porque ambas las conocemos de sobra. Por eso no creo que salir a la calle y liarla parda sea la solución, porque lo que va a pasar es que los que se manifiestan pueden salir perdiendo.
    Por supuesto que yo tampoco quiero que intervengan las fuerzas armadas! Pero, te imaginas que surgiera un grupo semi-terrorista que, para acabar con esta situación y meter miedo, empezase a cargarse políticos de la clase dirigente? La opresión policial y del gobierno sería mayor, la gente empezaría a revolucionarse aún más bien a favor de ellos (por un sentido de justicia un tanto salvaje) o en contra. Y ya, teniendo la dualidad, la tenemos liada. Parece que estoy yendo demasiado lejos, pero muchas guerras empezaron así. A veces voy viendo el rumbo de las cosas y me da miedo porque lleva una progresión que no me gusta. Ojalá me equivoque, pero no me gusta nada.
    De verdad, es obvio que reclamo lo mismo que tú, pero creo que la forma de solucionarlo esta vez no ha de ir por ahí. Tiene que ser un cambio de raíz, lento pero estable, no para llegar a una utopía pero para ir hacia una situación algo más favorable. Cortando la cabeza a los políticos no se soluciona nada (independientemente de que nos encantase) porque, al final, siempre, SIEMPRE gana la voluntad de los poderosos y no la del pueblo. Y los poderosos que hablan en nombre del pueblo acaban por corromperse, y no tenemos más prueba que nuestra ""democracia"". Los tratados de paz los firman los poderosos. Las constituciones. Las cartas de derechos humanos. Las ayudas. Todo. Y más ahora que dependemos de europa. ¿Crees que cualquier potencia europea apoyaría un movimiento de masas? ¿No crees que se pondrían de parte del "orden establecido"? Hoy en día el pueblo no tiene poder material. Lo tiene, en mi opinión, asociándose filantrópicamente y tratando de medrar en las estructuras políticas para limpiarlas de mierda.

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  4. Ojo, con esto tampoco quiero decir que haya que dejar de manifestarse y ya está, pero sí que la solución no es ésa sin más

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  5. Lamentable, como casi todo lo que está ocurriendo últimamente.
    Desde luego Barcelona, como casi todas las grandes ciudades debe ser fatal para los asmáticos, pero en fin.
    Hecho de menos en tu botiquín una bombona de oxigeno propia. Deberias de hacerte con una.

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  6. Las bombonas de oxígeno te las tiene que recetar el médico y ahora mismo muy mal tienes que estar para que te ofrezcan este servicio. Cuestan mucho dinero, pues tienen que tener un mantenimiento y un control por parte del personal sanitario.

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  7. Me referia a una de esas pequeñas que utilizan los alpinistas, para una emergencia te podrian ser util

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  8. Hay que utilizar material médico, no se puede ni se deben hacer inventos. ;)

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