lunes, 14 de enero de 2013

Besar a la puta



Fotografía extraída de Google Imágenes
La vida da reveses sin explicaciones, como si fuera un polvo de una noche con un chico al que has conocido media hora antes. El arrepentimiento puede llegar a noquear el placer que ese momento te produjo. El vacío del después, recordar a duras penas su nombre y llegar, sin saber cómo, a casa. La parte buena es, como decía al principio, no dar explicaciones. Simplemente, actuar, dejarse llevar por el momento.

Al día siguiente la resaca nos regala arcadas, pero el (no) olvido sigue ahí, molestando, cortándonos la respiración con imágenes borrosas, con momentos que no volverán, y sobre todo, con personas que ya se marcharon. La vida, puta como la que más, sabe también dosificar las alegrías y el dolor. Una de cal y otra de arena, aunque no sepamos diferenciar ni la buena ni la mala.

Ahora que la mirada me ha cambiado, ahora que no me da miedo llorar en público, ahora que río cuando todos callan, ahora que piso fuerte, ahora, justo en este momento, beso en la boca a la puta que todos adoramos. Dejo que me manche con su carmín y disfruto sin pensar en las consecuencias. No me rindo ante sus golpes y gozo de los placeres que me ofrece. Digo que sí a propuestas a las que antes me negaba con rotundidad y a duras penas mis labios pronuncian no. En definitiva, vivo. Todo consiste en eso.



6 comentarios:

  1. Ya echábamos de menos tus textos poéticos. La espera ha merecido la pena. Vienes pisando fuerte. ^_^

    Besos, Poti!

    David.

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  2. ¡Me ha encantado la entrada!
    Gracias porque la Puta de la foto soy yo, Armienne.
    Me agrada que me hayas escojido.

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  3. Ah... y puedes tomar de mi, de mis fotos, de mis blogs, todo cuanto desees si lo necesitas.
    Gracias de nuevo.

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    1. Curioso mundo este de Internet que permite estos encuentros. Gracias por tus comentarios.

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