viernes, 12 de abril de 2013

Ganar no es sinónimo de calidad


No soporto a la gente que escribe para ganar premios, menos aún a los que ganan. Siempre he entendido la escritura como una pasión, no como una fuente de ingresos, aunque lo sea, y además, de las importantes. Pero, reconozcámoslo, soy una romántica, además de una idealista empedernida, como ya habrán notado en estas primeras líneas del artículo. Claro que cualquiera escribe por dinero. Ser escritor, sin ir más lejos, es una profesión, y de las bien consideradas. Es más, yo sueño con ganarme la vida escribiendo, no poesía, ni novelas, ni ensayos, sino noticias. Sí, también soy pura contradicción.

Hoy escribo este artículo porque acabo de terminar de leer un libro que fue premiado hace unos meses. Ya saben, uno de esos premios que dan prestigio y permiten al autor ganarse un buen dinero y publicar el libro. La novela es pura basura. Intenta ser una copia barata y sin escrúpulos de una de las obras maestras de la literatura española: 'Cinco horas con Mario'. No hace falta adentrarse en la historia para darse cuenta que el soliloquio de la protagonista de este libro es de una Menchu de andar por casa. Afortunadamente, la muerte tiene su parte positiva, en este caso, el maestro Delibes jamás sabrá de la existencia de esta novela. SEGUIRLEYENDO.

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