martes, 2 de julio de 2013

Rutina antes del infanticidio

Fotografía extraída de Google Imágenes
Los libros y el escritorio están desordenados. Mamá está nerviosa; fue la única que se salvó de los despidos. A papá los jefes le miran por encima del hombro e intentan ningunearle porque solo es un trabajador, sin embargo, ellos son ricos. A mí el sueño cada vez viene a visitarme antes y el cansancio al final del día me azota sin compasión. La abuela dice que me hago mayor y que ella está lejos para verlo, que se lo está perdiendo, pero que se alegra de que todo vaya bien. Ella también se hace mayor sin remedio y yo también me lo estoy perdiendo, pero no me alegro. Hoy, ahora, mientras escribo estas líneas, les echo de menos, y no hay verso ni canción que calme este dolor en el pecho. Me busco en la infancia.

2 comentarios:

  1. Tienes tendencia a la depresión, va muy bien para una poetisa, pero tampoco hay que exagerar

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  2. No, no tengo tendencia a la depresión. Esto es solo un texto. Tampoco soy poetisa.

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