martes, 25 de junio de 2013

Encontrarse en un lugar para nadie



Nuestro mundo cada vez se nos hace menos habitable. Día tras día las noticias nos azotan y la realidad nos consume en la pobreza, también en la moral. Nos cuesta aceptar nuestro reflejo en el espejo y los dramas de los otros cada vez se parecen más a los nuestros. Quizá solo sea que hemos convertido nuestra sociedad en un lugar para nadie a base de avaricia y egoísmo.

El poeta Álex Chico (Plasencia, 1980) publicó hace unos meses su último poemario, titulado Un lugar para nadie. A lo largo de las cinco partes del libro, Chico realiza un ejercicio muy complicado, aunque aparentemente sencillo: se para a observar lo que le rodea. Así rompe la realidad para mostrárnosla con sus versos y convierte lo rutinario en algo excepcional. Sirva de ejemplo el poema La parada del autobús, donde el poeta nos habla de la espera del autobús que lleva al niño al colegio y al adulto a su infancia. Y es que Un lugar para nadie nos muestra que la vida es un continuo círculo, como ya predijo Borges en Las Ruinas Circulares. SEGUIR LEYENDO

miércoles, 19 de junio de 2013

No somos ni Grecia, ni Turquía, ni Brasil

Montaje extraído de Google Imágenes

Desde hace años escuchamos la cantinela de “España no es Grecia”. Nos aseguran que estamos mucho mejor que los griegos, aunque las informaciones que copan las portadas de la prensa nos hagan dudar. Sin ir más lejos, la semana pasada cerró la televisión pública griega. Aquí, en este país que no es Grecia, nos llevamos las manos a la cabeza y exigimos a través de las redes sociales que volvieran a emitir. Sin embargo, apenas protestamos –y si lo hacemos, es con chistecitos a través de Twitter- de la continua manipulación que nos tragamos en nuestros medios públicos.

Ahora resulta que tampoco somos Turquía, y quizá tengan razón. Allí la gente se echó durante días a la calle para protestar por lo que creían. Se enfrentaron a la policía y al gobierno; finalmente consiguieron salirse con la suya. Eso sí, después de luchar. Pero aquí, recuerden, en este país que tampoco es Turquía, se permite que una policía autonómica, los Mossos d’Esquadra, además de poder seguir utilizando pelotas de goma, puedan utilizar también cañones de agua como medida disuasoria por si a alguien se le ocurre protestar. Porque esto es España, y si preguntas por la detención violenta de un inmigrante, te detienen, te dan una paliza y, por si fuera poco, te acusan de ir drogado, como le pasó al periodista Bertran Cazorla el pasado sábado. Como ven, la libertad de prensa no tiene nada que envidiarle a la griega.

Hoy los brasileños piden menos campos de fútbol y más médicos y servicios. ¿Cómo vamos a ser nosotros igual que Brasil? Aquí, en este país que tampoco es el de la caipiriña, lo que importa es la Marca España. Lo importante, por lo tanto, es que “La Roja” gane y salir en manada todos a la calle para celebrarlo, y ya otro día si eso hablamos de los trece errores cometidos por Hacienda y que han salpicado a la Infanta Cristina. Ante todo, no se olviden, por favor, hay que mantener limpia la Marca España. Así que si huelen a chorizo, echen ambientador; y si no tienen para pagarlo y les echan de sus casas, acepten que les ha tocado ser pobres. A lo mejor, con suerte, suben de categoría y les acusan de ser terroristas. Pero, sobre todo, no olviden que esto no es ni Grecia, ni Turquía, ni Brasil. Esto es España, y ya sabemos que es “different”.

miércoles, 5 de junio de 2013

Cerró el Arte




El pasado fin de semana cerraron el bar y la terraza del Artesà por obras.  Pero este cierre temporal también significa el fin de una época que ha durado más de dieciocho años. Cuando vuelvan a abrir sus puertas, según dicen,  empezará una etapa totalmente distinta.

El Artesà, nuestro Arte, cerró, como no podía ser de otra forma, con una fiesta. La música, pese a la normativa vigente, estuvo sonando hasta pasadas las cuatro de la madrugada. Bailamos (servidora a la pata coja y con muletas), cantamos, nos reímos, nos reencontramos con amigos y dejamos escritas algunas palabras en un mural, en el cual la palabra más repetida fue “gracias”.

Durante casi dos décadas el Arte ha sido un lugar de encuentro, pero sobre todo, el sitio donde muchos hemos pasado nuestras primeras veces: la primera cerveza, el primer billar con los amigos, el primer beso, las primeras juergas, etc. Y todo esto sin contar las horas que hemos pasado en la terraza durante los veranos. Tampoco podemos olvidarnos de algunas celebraciones espectaculares que hemos vivido allí, como La cova del foc o los fines de año, que siempre terminaban, y siguen terminando, en la Churrería Mari Carmen.

El bar y la terraza han cerrado por un tiempo, sin embargo nada se sabe del teatro, un lugar que en sus años de esplendor se llenaba de pratenses. Pero ahí sigue, ahora lleno de telas de araña y derrumbándose poco a poco sin que nadie le ponga remedio. Ojalá los jóvenes que tantas noches hemos pasado en el bar del Arte y en la terraza podamos disfrutar de ese maravilloso teatro para (re)vivir momentos inolvidables. Sé que es difícil, y más en los tiempos que corren, pero también es el momento de defender nuestra cultura, la que nos ha permitido  ser nosotros.


Ahora mismo, a través de crowdfunding, se está recogiendo dinero para hacer un documental sobre el teatro Artesà. Si queréis colaborar, PINCHAD AQUÍ. Tenemos tiempo hasta el 23 de junio.