lunes, 3 de febrero de 2014

Amor y deseo en cuatro pasos

Ilustración extraída de Google Imágenes

I
Una madrugada más vuelvo a despertarme sudada. En mi mente, tu recuerdo. Sé que has estado presente en mi diminuta cama. Sé que has vuelto a abrazarme, es lo único que puede explicar este calor. Juego con mis manos buscando batalla y miro antes, durante y después de la masturbación tus fotografías para encontrar la paz. Así, contigo, pese a tu ausencia, mi existencia cobra sentido.

II
El sueño vuelve a vencerme. Suena el despertador y empieza la rutina diaria: darle los buenos días a mi madre, compartir bostezos con extraños en autobuses que cruzan una Barcelona cada vez menos habitable, tomar café para acabar de despertar, compartir risas con los compañeros de trabajo, pelearme con algún programa informático infernal, volver a casa, tumbarme en el sofá después de comer, leer, escribir y volver a la cama. Mi otra rutina es vencer tu ausencia mientras me caliento sola los pies.

III
Suena Chet Baker, Miles Davis y Ella Fitzgerald. El jazz se escribe con tu nombre. Quizá, es el momento de confesar que hay noches en las que me voy con cualquiera que tenga algo que me recuerde a ti. Abandono sus camas de madrugada, mientras duermen, sin sentir ningún tipo de culpabilidad, evitando el compromiso de decir “te llamaré mañana” o ya “nos veremos”. No quiero volver a estar bajo sus sábanas. No se parecían tanto a ti como pensaba.

IV
Una noche escuché que quien más nos quiere es quien menos nos conoce. Sé que te gustó aquella frase, pero yo no puedo estar de acuerdo. Es posible que te quiera porque veo parte de mi oscuridad en ti y en ti puedo perdonarla, mientras yo me odio a consciencia. Te quiero pese a que tengas todo eso que tú también odias de ti mismo. Me como y saboreo tus defectos igual que tu saliva. Quiero morder tu utopía como muerdo mis dedos cada vez que me acuerdo de ti. Quiero tu revolución y alzar al viento tu bandera.


6 comentarios:

  1. Masturbarse no tiene nada q ver con el amor. No te da verguenza escribir algo así? Ya no quedan señoritas q lastima!! Lo has perdido todo con este texto.

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  2. Querido anónimo, te recomiendo que te masturbes, aunque sea de vez en cuando, verás que caminarás por la vida más relajado. Y tranquilo, eso de que te quedas ciego, no es cierto.

    Saludos!

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  3. Anónimo, quizá es el momento de que conozcas un gran secreto: la gran mayoría de las señoritas se masturban. Otra cosa es que no tengan valentía para decirlo. Quítate la venda y no perpetúes tópicos que no existen.
    PD: Mastubarse es amor, a uno mismo y al amado que una puede invocar cuando se toca.

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  4. Anónimo II, totalmente de acuerdo con todo lo que dices.

    Saludos!

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  5. Perdamos de una vez la vergüenza. La masturbación es ese rincón sagrado de fantasía infinita e inviolable. Por él pasan amigas, compañeras, la chica del gimnasio que tiene un nosequé, la que pensabas que no y al final sí. la de la noche loca que fue, la de la que no pudo ser.. Y todo sin dar explicaciones, sin que el maldito contrato social de la fidelidad aceche implacable. Bendito arte el del autoplacer y benditas las muchas que pueblan mi rincón de fantasía.

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  6. Anónimo III no tan anónimo, amén.

    Besicos!

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