domingo, 26 de julio de 2015

Un solo disparo


Tenía una mirada inocente, como si aún conservara algo del niño que fue. Decía que jamás había cogido un arma, por eso le temblaban las manos. Pero le disparó justo en el corazón. No volvió a necesitar jamás más balas, pero aún, asustado, no ha dejado de correr en la búsqueda de encontrar un corazón que le pueda salvar del recuerdo de aquel disparo. Mientras tanto, dibuja el contorno de su cuerpo, como ha visto en las escenas de crímenes de ficción, para asegurarse de que jamás se olvidará de ella.

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